28.6 C
Santo Domingo
InicioLa última horaTodo por un beso

Todo por un beso

Pedro García CuartangoSEGUIR
Actualizado:05/07/2021 03:11h
Guardar

El comienzo de la relación amorosa entre François Hollande y Valérie Trierweiler tiene una fecha: el 15 de abril de 2005. Lo cuenta en sus memorias la periodista de ‘Paris Match’, fascinada por aquel momento en el que ella decidió abandonar a su marido y sus tres hijos por el futuro presidente de la República. Valérie se había desplazado a Tulle, la localidad de la que era alcalde Hollande, para escribir un reportaje. Se conocían desde finales de los años 80 cuando él era diputado y dirigente del Partido Socialista Francés y ella se dedicaba a la información política.

Hollande estaba casado con Ségolène Royal, con la que había tenido cuatro hijos, cuando declaró su amor a Trierweiler. Había invitado a la periodista a realizar un corto trayecto en su coche. Entonces ocurrió lo que ella bautizó como «el beso de Limoges». Él la tomó la mano y Valérie no la apartó. François confesó que estaba enamorado de ella hace años. «En el instante de decirnos adiós, nuestra relación cambió sin que ninguno de los dos supiese lo que acababa de suceder. Algo indecible, digno de una película. Nunca nadie me había besado así. Un beso en un cruce que hace quince años que aguardaba», escribió en ‘Gracias por este momento’, el libro en el que narra los nueve años que compartieron.

Hollande se separó dos años después de Ségolène Royal, que luego sería candidata a la Presidencia de la República. La nueva pareja alquiló un piso en la rue Cauchy en el centro de París. Allí vivieron hasta mayo de 2012 cuando fue elegido presidente de la República Francesa al derrotar a Sarkozy.

Valérie relata que se sintió muy incómoda en El Elíseo como primera dama y que, al no estar casada con Hollande, nunca supo cuál era su papel en los actos oficiales. En sus memorias, se queja de que el entorno del presidente la trataba con desconsideración y nunca era informada de las decisiones que podían afectarla.

Unas semanas después de tomar posesión, Hollande apoyó públicamente a Ségolène en su pugna por un escaño en La Rochelle con Olivier Falorni. El presidente traicionó la palabra que había dado a Trierweiler, que era amiga de Falorni, y maniobró para que su exesposa fuera presidenta de la Asamblea. Aquello provocó un choque en la pareja, que estuvo semanas sin hablarse. Hasta ese momento, la relación entre ambos había sido buena con algunas crisis motivadas por la cercanía que él mantenía con su exmujer, con la que seguía cultivando una gran complicidad. Según la versión de Trierweiler, el carácter de Hollande cambió al ser elegido. Se convirtió en una persona retraída y silenciosa, siempre obsesionada por el trabajo. Llegaba a su apartamento oficial y se metía en la cama sin hablar.

Hollande era hijo de un médico con ideas de ultraderecha. Había disfrutado de una infancia acomodada en la que nada le faltaba. Por el contrario, el padre de Valérie era un inválido de guerra y maltrataba a su madre. La familia vivía en la pobreza, sin permitirse el mínimo lujo. Ella escribe en sus memorias que François no ahorraba en comida ni ropa ni viajes, mientras que ella, que ganaba más que él, se esforzaba en vivir de forma austera.

Todo saltó por los aires a comienzos de 2014 cuando la revista ‘Closer’ sacó unas fotos en las que Hollande aparece en moto con un casco que le cubre la cabeza junto al domicilio de la actriz Julie Gayet. La publicación aseguraba que el presidente llevaba desde hacía muchos meses manteniendo una relación sentimental con Gayet, a la que veía en secreto. Hollande, que había negado a Valérie cualquier vínculo con Gayet, tuvo que reconocer que la noticia era verdad: «La conozco de hace tan sólo un mes». No era cierto. Llevaban más de un año. Tres semanas después, el 25 de enero de 2014, el presidente anunció en un frío comunicado oficial que ambos se separaban.

Trierweiler se sumió en una profunda depresión, lo que obligó a hospitalizarla con sedantes durante ocho días. Luego se fue a la residencia oficial de Versalles, donde permaneció recluida un par de semanas. Finalmente, recogió sus cosas y se fue a vivir al piso de la rue Cauchy. Asegura en sus memorias que, meses después, Hollande la pidió reanudar la relación, reconociendo que había cometido una tontería. Pero ella no quiso dar marcha atrás.

Valérie era una periodista muy conocida en Francia porque realizaba un programa de entrevistas para un canal de televisión antes de unirse a Hollande. Reanudó su trabajo en la sección de cultura de ‘París Match’, que la despidió en 2020 para reducir el coste de la plantilla. Hollande cedió la presidencia a Macron en 2017 con los más bajos niveles de aceptación de la historia de la República. Fue el final de su carrera política.

Ver los
comentarios

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Lo mejor de la semana

Lea también