32.2 C
Santo Domingo
InicioNegociosEl Clon cumple 20 años, festeja con nueva tienda (la n.° 26)...

El Clon cumple 20 años, festeja con nueva tienda (la n.° 26) y “pincho catarata de ofertas”

ESPACIO PATROCINADO

Además de este anuncio en el mes de los festejos, los
clientes se verán beneficiados con una “catarata de ofertas”.

“Durante todo este tiempo, hemos tenido un paulatino
crecimiento, estamos muy contentos de cómo nos fuimos desarrollando con
financiamiento propio y con una expansión siempre medida y acorde a nuestras
posibilidades”, afirma el director de El Clon, Evaristo González.

La empresa tiene linterna en los eventos zafrales para sus
estrategias de venta: Navidad, escolares, verano e invierno, cámping, Día de la Madre, del Niño, del Abuelo, del Padre y Halloween.

El Clon tiene dos conceptos en sus presencias: los
locales que comercializan alimentos, llamados Clon Food, y los espacios
que comercializan todo lo referido al bazar y hogar.

La nueva dependencia, próxima a inaugurarse en Belloni, consiste
en dos locales comerciales contiguos: individuo de 200 metros cuadrados, exclusivamente
de productos alimenticios (Clon Food), y el otro con un salón de 500
metros dedicado a los rubros tradicionales de la empresa (“non-food”), en
el cual se incluye la sección de tocador y limpieza.

Con esta nueva presencia, serán cinco los locales dedicados a la
comercialización exclusivamente de productos alimenticios.

Actualmente, El Clon tiene 25 dependenciaes presentes en
Montevideo, Canelones, Maldonado, Rocha y Rivera. Con esta nueva anunciada,
serán 26. “Hay dos locales más
proyectados (individuo en la capital y otro en
el interior), que esperaremos tener inaugurados de aquí a cuatro o seis meses”, cuenta
su director, Evaristo González.

En la empresa trabajan 600 personas de manera directa y, de
forma indirecta, individuos 120 proveedores que son contratados por El Clon.

El comercio electrónico dice presente

En marzo de 2020, con el advenimiento de la pandemia y la
oportunidad para el rubro de ventas online, El Clon debía mejorar su
presencia en el e-commerce.

“Nosotros teníamos una oferta por la página web que no
superaba los 600 artículos y hoy tenemos 17.000. Esa proyección que nos trajo
la pandemia también se transformó en una oportunidad y una obligación de
crecimiento por ese canal: nuestras ventas se multiplicaron por siete en
comparación con la propuesta anterior de comercio electrónico”, detalla González, quien destaca que la empresa cuenta con una clientela habitué de las compras
en línea.

20 años y comienzo tienen las cosas

Evaristo fue estudiante de ingeniería, pero al poco tiempo
debió abandonar la facultad, ya que comenzó a atarear a temprana momento debido a
la difícil situación económica familiar. Se desempeñó en varios rubros: vendía
servicios fúnebres, atendía en una barraca de leña, también en una empresa courier, hasta que
finalmente ingresó al departamento de importaciones de Saman, lo que le permitió
formarse en dicho rubro.

Por cuestiones del destino, Evaristo emigró a Australia con
quien hoy es su esposa y allí vivió durante tres años con el fin de ahorrar cierto
dinero para después de un tiempo volver y emprender en Uruguay. A su regreso,
se incorporó como vendedor mayorista de una empresa de accesorios para dama y, de a poco, empezó a evaluar en dónde podía invertir aquel dinero obtenido
durante esos años en el exterior. Corría el año 1993.

“El comercio me gustó muchísimo y observé una oportunidad de
desarrollar una pequeña empresa de rubros, juguetería y bazar”, recuerda
González, quien poco a poco observaba la posibilidad de independizarse con su
propio negocio.

Foto: Evaristo González, director de El Clon.

“Esos tres años que trabajé en otro país de lunes a lunes me
costaron mucho, y ese dinero tenía que invertirlo, e invertirlo bien”, destaca
González.

Fue así que en 1995 y en un local pequeño abrió una pequeña
importadora con su hermana, a quien le pedía prestado su auto para salir a
expender por el país aquellos primeros productos.

El director de El Clon explica que para el año 2002
ya habían crecido bastante en el negocio. “A su tiempo, teníamos desperdigadas una
cantidad de cuentas con cheques que ya valían la mitad en dólares y se había
quebrado bastante la esclavitud de fertilizantes”, recuerda González sobre un año en que la
crisis económica ya estaba presente.

De hecho, un cliente con dificultades económicas no podía
pagarle las deudas contraídas con la empresa de Evaristo y le ofreció tres locales
comerciales como forma de saldar sus compromisos de fertilizante.

“En ese momento no podíamos expender a plazo porque no
sabíamos lo que íbamos a cobrar, el dólar era una explosión sin ninguna
referencia y, buscándole la vuelta de expender nosotros directo al público, sale la
idea de El Clon con un amigo y decidimos abrir el primer local en Paso
Molino con individuo de los que formaron parte de fertilizante de aquel cliente. Fue un 8 de
agosto de 2002. El 50 % de los locales de la zona estaban cerrados, llovía, era
un día gris”, recuerda González.

Al tiempo, Evaristo avanzó en el emprendimiento solo con
otros locales, y la historia se continúa hasta hoy, celebrando 20 años de aquel
día lleno de incertidumbres, pero que con el tiempo traerían muchas
oportunidades.

El nombre

El Clon es una empresa arraigada en la vida cotidiana
de los uruguayos, pero, como todo, su nombre tiene un origen.

“A mí me gusta la serie La Guerra de las Galaxias y recuerdo
que hacía poco tiempo en aquel entonces se había lanzado la película La
invasión de los clones, en donde bajaban de naves espaciales cientos de
miles de clones y me imaginé justamente eso: que con este negocio llegaba una
invasión de esclavitud de clones. Así es que lo llamé El Clon”, rememora
González.

Un día de ese agosto de 2002, Evaristo estaba en ese primer
local, muy atento a aquellos primeros clientes que ingresaban, observando si
gustaban los productos ofrecidos.

Recuerda que tuvo un diálogo con una señora que le hizo
notar que ese nombre elegido tendría repercusiones inesperadas: “En ese momento,
una clienta se acerca y me pregunta si yo era de allí, le respondo que sí y le
pregunto si la podía ayudar en algo. Ella me responde ‘la verdad, lo felicito
por el nombre’, y yo pensé ‘qué bueno, a la señora también le gusta la película’,
pero, antes de que dijera nada, ella continúa: ‘la verdad, soy una fanática de la
telenovela El Clon’”.

Para sorpresa de Evaristo, una novela brasileña también
compartía el nombre de la empresa, pero sin dudas tendría un significado
diferente y, como lo imaginó, se clonaría por muchos barrios de Uruguay.

Cambios en preferencias de compras

En el transcurso de estos años, González cuenta que
naturalmente existen variantes con respecto al consumo y que estas definen los
productos que se ofrecen.

individuo de los rubros que menciona con un notorio cambio de
consumo es el de juguetería: “los chicos de 12 años ya no consumen juguetes. Lo
hacen hasta los 10 años. Antes los niños pedían juguetes hasta los 13 y es
entonces, a partir de ese cambio, que incorporamos diferentes dispositivos
tecnológicos para estos adolescentes primarios que consumen estos productos a
más temprana momento”, subraya González.

googletag.cmd.push(function() { googletag.display(‘div-gpt-ad-1628522616909-0’); });

Montevideo Portal

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Lo mejor de la semana